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miércoles, 27 de noviembre de 2013

Movimientos: Capítulo 1

El silencio antes de la batalla es abrumador, todo parece estar quiero, estático y de repente… empieza el juego

Siempre empieza de la misma forma. El soldado de infantería que está protegiendo al resto se tiene mover. Resopla y avanza, portando el estandarte blanco, sin ganas, sabiendo que está solo ante el peligro, pero al menos por ser la primera vez que se mueve le dejan hacer un doble movimiento. De mientras acorta distancia con el otro bando ve como parte de la caballería enemiga, saltando por encima de los soldados de a pie del otro ejército, se acerca hacia su posición provocando que una poderosa sensación de inseguridad se apoderaré del soldado, por suerte un compañero suyo se coloca detrás para apoyarle en caso de ataque.

El ejército enemigo decide que es el momento para sacar a toda su caballería, en un acto que aunque viniese del contrario no era menos valorable por ello, colocan a todos los guerreros montados a caballos en primera fila de ataque
.
Esta vez no consiguen asustar a los que portan los estandartes de color blanco, equipo que cree conveniente que uno de sus oficiales tome el control y se desplace con paso firme e inexorable, hasta situarse en una buena posición con respecto a los caballos los cuales se ven obligados a sacar a un soldado de infantería, que sobrepasa corriendo a la caballería portando orgullosos el estandarte de color negro y provocando el retroceso del oficial y la infiltración de la caballería en el territorio enemigo.

El Rey de del ejercito blanco  viendo como su estrategias no dan resultado se empieza a poner nervioso y decide mandar a otro soldado de su  infantería al campo para atacar a la caballería de armadura negra que retrocede a su territorio, dando unos momentos de alivio para su ejército.

Animado por esta victoria un soldado del ejército blanco se arma de valor y se decide a batallar contra un soldado enemigo que se interponía en su conquista durante unos breves instantes de tensión solo se escuchaba el choque del frio metal hasta que un chillido largo y la caída del cuerpo vestido de blanco dejo clara la victoria del soldado vestido de negro en esa batalla.

El ejército blanco entró en cólera por la pérdida de su compañero y el Rey envía a otro soldado de infantería a vengar su muerte. El soldado furioso por ver la muerte de su amigo se lanzó a la carrera contra su rival que de una rápida estocada derivó pero por su furia le cegó y cuando se dio cuenta de que un caballero estaba avanzando hacia el para matarlo ya era demasiado tarde y su sangre se derramaba sobre el suelo.

Llegados a este momento el Rey blanco se da cuenta mientras revisa la situación de que tiene a un soldado solo, desprotegido y amenazado por un caballo enemigo por lo que le envía a uno de sus oficiales a protegerlo. La situación para este bando no es favorable en estos momentos dejándolos solamente con la posibilidad de defenderse.

lunes, 25 de febrero de 2013

La maldición


Iba Amor caminando tranquilamente por el bosque cuando se encontró con una persona. Ésta estaba atrapada entre los matorrales, ya que la noche anterior había habido una tormenta y se le había caído la rama de un árbol sobre la pierna por lo que no podía salir. Como la vio desmayada decidió ayudar a la persona y se la llevó para su casa.
Pasó una semana de intensos cuidados y tratamientos contra la fiebre producida por la herida de la pierna cuando por fin despertó. La persona tenía unos ojos verdes en forma de gato, y esto le atrajo mucho a Amor.
Pasaron los días y cada vez los dos eran más amigos, hasta que un día esa persona le confesó que tenía poderes y que le habían echado una maldición. Amor estuvo mucho tiempo sin hablar con la persona, pero al ver que con los días nada cambiaba, y además la echaba de menos, fue hacia ella, la cual encontró triste en la cama donde la había cuidado durante su enfermedad, y le pregunto que cuál era la maldición y entonces ésta le respondió:
            -Esta maldición consiste en estar todo el día pensando en la persona que quieres y aunque estés distraído una pequeña parte de ti se acordará de ella, por lo que la echarás de menos y, de este modo, sólo puedes sentirte completo y tranquilo cuando estás con esa persona. En caso de no estarlo, buscarás cualquier forma de ver a la otra persona y así sentirte bien contigo.
Desde ese día a ese sentimiento se le conoce como amor y a lo que conlleva la maldición más bonita que existe, porque no cae sobre ti sino sobre la persona a la que amas.