Después de comer Belisa subió a su cuarto y se encontró que el cajón
que contenía la caja y la bolsa estaba abierto junto con la ventana, miró
dentro del cajón y como suponía no había nada dentro.
Al mirar por la ventana se encontró con que un chico de unos 17 años, pelirrojo y con el pelo algo
enredado que corría en dirección a la plaza del mercado, al fijarse en su mano
en ella se encontraba la bolsa de cuero que contenía la caja, así que salió corriendo
detrás suya, bajo a la calle y al mirar ya se encontraba bastante lejos, puede
que en velocidad lo hubiese ganado pero con el vestido que llevaba no podía
correr muy rápido, así que decidió tomar un atajo.
Pensó en la forma de Tritonia en la parte altas de la ciudad se
encontraba el castillo rodeado por una muralla en el nivel intermedio se
encontraba la ciudadela donde vivían la gente de una clase media y media-alta,
ella su familia era considerada de la media y por lo tanto vivían en la ciudadela
que también estaba rodeado por una muralla y al pies de la colina se encontraba
la ciudad baja que no tenia muralla.
Belisa sabía que para pasar el mercado que estaba en la ciudadela con
la gente que había tardaría el tiempo suficiente como para que ella rodease la
ciudadela pasando por la ciudad baja en la que no habría mucha gente, y así lo
hizo salió a correr y cuando llego al otro lado de la plaza del mercado
distinguió al chico pelirrojo por su pelo y estaba mirando para atrás por si
ella le seguían, cuando se dio cuenta de que Belisa estaba delante era
demasiado tarde, ella le puso la zancadilla y el muchacho callo al suelo
dejando libre la bolsa de cuero la cual recupero al instante Belisa.
El chico se levanto rápidamente, Belisa al mirarlo supo al instante
que no había maldad alguna en aquel muchacho, era apuesto tenía la cara con
pecas y unos ojos verde claro tan fresco como la yerba, era de estatura normal
para su edad, era fuerte aunque no se le notaba mucho.
El chico la miró a ella a los ojos y luego a la bolsa y entonces le
dijo
-Por favor
devuélveme la bolsa.
- no te tengo que devolver nada puesto que has
sido tu el que me la has robado a mí.
El chico la miró a
Belisa con cara de angustia y de que se
la caía el mundo encima, entonces ella no pudo evitar sentir pena y le
pregunto:
-¿Qué te pasa?
-Mmmm, no se si
debería contártelo ni siquiera te conozco.
-Eso es fácil de
solucionar, soy Belisa, encantada.
Ella extendió la mano, el chico dudo un momento pero la acabo
aceptando.
-Igualmente, yo soy
Marcus
-Y bien Marcus, ¿Qué
te pasaba?
-Pertenezco a la
tripulación de el capitán Stevan el pirata mas temido de los 7 mares, me
encargo que recuperase esa bolsa con la caja de dentro y como no lo hiciera me
amenazo con matarme, y bueno podría matarte yo a ti ahora y recuperar la bolsa,
pero uno no tengo ningún arma a mano y dos prefiero morir yo a herir a alguien
que no a echo nada malo, no es mi estilo.
-Entonces tienes una
solución quédate en mi casa, yo te daré cobijo y no tendrás que volver con esa
tripulación.
-¿De verdad lo harias?-Dijo incrédulo
-Sí
-Muchas gracias
-¿Por cierto que es
lo que contiene la caja esa que es tan importante para Stevan?
-Contiene el gran
secreto de la alquimia
Belisa había leído sobre ello,
se trataba de una formula hecha por los alquimistas que creaba una piedras la
cual todo lo que tocase se convertía en oro.
-¿De verdad eso
estaba dentro de esa caja?
-Sí
-De todas formas
aunque consiguiera la caja no se puede abrir, ya lo he intentado yo
-Vez los símbolos de
debajo de la caja y sus huecos, son símbolos alquímicos, el de arriba es del
vitriolo, el de la derecha de volatín y el de la izquierda de calviva, si metes
las tres piezas en los huecos la caja se abre pero esas piezas están protegidas
por muchísimos peligros que dejaron los antiguos alquimistas para que no todo
el mundo pudiera encontrarlo.
-¿Sabes dónde se
encuentran las piezas?
-sé dos, la de
volátil la tiene Stevan, se la arrebataron a unos contrabandista por casualidad
hace muchos años y la de vitriolo cuentan que esta en una isla al norte del
origen de los mapas, quiero decir, al norte del punto (0,0).
Ahora que Belisa
sabía lo que contenía la caja no podía quedarse en casa, seria poner en peligro
a su familia, porque a pesar de que Marcus era bueno y no quería hacer daño a
nadie, Stevan mandaría a mas gente y la acabarían pillando y puede que matando
a su familia, en ese momento Belisa tomo una decisión.
-nos iremos en busca
de estas piezas o al menos nos alejaremos un tiempo de mi casa y mi
familia-dijo Belisa segura de si misma
-Supongo que ahora
que sabes lo que hay abras llegado a la conclusión de que Stevan mandaran a mas
hombre a por ti y podrían hacerle daño a tu familia ¿no? Pero no puedes irte
seria muy peligroso.
-Si no quieres venir
iré yo sola- y Belisa hecho a andar con paso decidido.
- espera voy
contigo-dijo Marcus- no te dejaré sola.
Entonces Belisa
sonrió imperceptiblemente.
-Bien vamos a mi
casa a por algo de provisiones y nos marchamos.
Entonces ambos
echaron a andar hacía la casa de Belisa

