Iba Amor caminando tranquilamente por el bosque cuando se encontró con
una persona. Ésta estaba atrapada entre los matorrales, ya que la noche
anterior había habido una tormenta y se le había caído la rama de un árbol
sobre la pierna por lo que no podía salir. Como la vio desmayada decidió ayudar
a la persona y se la llevó para su casa.
Pasó una semana de intensos cuidados y tratamientos contra la fiebre
producida por la herida de la pierna cuando por fin despertó. La persona tenía
unos ojos verdes en forma de gato, y esto le atrajo mucho a Amor.
Pasaron los días y cada vez los dos eran más amigos, hasta que un día esa
persona le confesó que tenía poderes y que le habían echado una maldición. Amor
estuvo mucho tiempo sin hablar con la persona, pero al ver que con los días
nada cambiaba, y además la echaba de menos, fue hacia ella, la cual encontró
triste en la cama donde la había cuidado durante su enfermedad, y le pregunto
que cuál era la maldición y entonces ésta le respondió:
-Esta maldición
consiste en estar todo el día pensando en la persona que quieres y aunque estés
distraído una pequeña parte de ti se acordará de ella, por lo que la echarás de
menos y, de este modo, sólo puedes sentirte completo y tranquilo cuando estás
con esa persona. En caso de no estarlo, buscarás cualquier forma de ver a la
otra persona y así sentirte bien contigo.
Desde ese día a ese sentimiento se le conoce como amor y a lo que
conlleva la maldición más bonita que existe, porque no cae sobre ti sino sobre
la persona a la que amas.